Ventajas e inconvenientes de emprender. ¿Vale la pena?

Hola, amiga.

Bienvenida a este blog. He decidido que sea un rinconcito especial donde dar voz a mis pensamientos, conocimientos y experiencias como emprendedora y, por supuesto, visibilizar a tantas grandes mujeres que estoy conociendo por el camino y cómo no, contarte cómo te pueden ayudar en tu propósito de emprender.

Y es que de eso va este proyecto al que he llamado Ciertto, un directorio de mujeres emprendedoras con negocios increíbles y que tienen tanto que aportar.

Así que quiero aprovechar este primer artículo para hablar de lo que significa para mí emprender y cuáles son, a mi parecer, las ventajas e inconvenientes de ser tu propia jefa. Y si después de leerlo te quedas con unas ganas horribles de pasar a la acción, te invito a que leas el artículo donde te cuento cómo empezar un negocio online desde cero. Vamos allá.

¿Qué significa emprender?

Aquí no pretendo definir qué es el emprendimiento per se. Más bien busco explicarte qué significa para mí en términos de sacrificios y ganancias.

Este es mi tercer año como emprendedora y, sin embargo, no es la primera vez que emprendo. Ya lo hice hace diez años, cuando aún no tenía hipoteca, una hija, ni grandes ataduras. Y te aseguro, que estas condiciones lo cambian todo.

En mis más de quince años de experiencia laboral, muchos de ellos los he pasado en agencias de publicidad. Hasta, que hace 3 años, decidí volver a emprender. Puede que, como para ti, la pandemia lo cambió todo y mi cabeza dijo: es ahora.

Así que esta segunda vez, con la madurez de diez años más, con hipoteca, una hija y sabiendo a qué me enfrentaba, lo hice con más ganas y confianza que la primera vez.

Soy de las que piensan que la emprendedora nace. No se hace. Que esto viene ya en tu genética, en tu carácter o qué sé yo. Pero que no todo el mundo está hecho para emprender.

Para mí, emprender significa sacrificar. Tiempo para mí misma, con mi gente, viajes, cenas, vacaciones… Pero también son ganancias.

Me recuerdo cada día que emprendí porque no quería tener que pedir a ningún jefe tener tiempo para estar con mi familia.

Hoy dispongo de ese tiempo y si de algo estoy segura, es que el día de mañana quizá me arrepienta de muchas cosas. Pero jamás me arrepentiré de no haber pasado tiempo con mi hija cuando era pequeña y más me necesitaba.

Ese es mi porqué. Y hoy por hoy, no lo cambio por nada.

Así que voy a ser clara. Si tienes en mente emprender y dejar de trabajar por cuenta ajena, hazte a la idea de que no va a ser fácil. Por lo menos al principio.

Es más, jamás te recomendaría que dejaras tu trabajo por cuenta ajena, si es que lo tienes, hasta que no estés segura de que tu emprendimiento saldrá adelante y mejorará las condiciones que tienes actualmente.

Es probable, hasta que no cobres nada durante los primeros meses. O que las ganancias no lleguen a tus objetivos marcados.

Eso es totalmente normal. No eres ni serás la única y puede que, incluso, llegues a desesperar hasta querer tirar la toalla en más de una ocasión.

Pero también puede que llegue ese sueldo mensual estable. Y entonces dirás, orgullosa ti misma. Ole yo. Y eso, amiga, te llena el alma.

5 ventajas de emprender

Si has llegado hasta aquí, ya sabes lo que pienso sobre emprender. Para mí, tiene muchas más ventajas que inconvenientes, sin duda. Pero si tuviera que resumirlas en cinco, serían las siguientes.

Libertad de crear tu horario según tus necesidades

Esto para mí es lo más. A ver, si emprender ya supone sacrificar muchas cosas, al menos vamos a sacarle partido a todo lo bueno que tiene, ¿no?

Por ejemplo, en mi caso todos los martes y jueves salgo a entrenar con un grupo de mujeres durante una hora por la mañana. Esto es algo que no podría hacer si estuviera trabajando en una oficina. Pues oye, para mí, es impepinable.

O por ejemplo: los viernes, mi marido y yo llevamos a nuestra hija al cole y después nos vamos a nuestra cafetería favorita a desayunar. Es nuestro momento. Algo que tampoco podría hacer si estuviera trabajando por cuenta ajena.

No tienes techo económico

Esta es también de mis favoritas. Y algo, que sin duda, me limitaba mucho cuando trabajaba en agencia. Y es aquí, la menda, es una culo-inquieto y me gusta estar metida en diferentes proyectos. Y claro, cuando llegaba el momento de necesitar cobrar algún ingreso extra proveniente de estos proyectos, la cosa se complicaba y tenía que parar.

Y es que, a diferencia de un salario fijo en un empleo tradicional, emprender te ofrece la posibilidad de generar ingresos ilimitados basados en tu rendimiento y crecimiento del negocio.

Libertad total a la hora de tomar decisiones

Aquí no hay tutía. Nadie está por encima de ti y de tus decisiones. Eso sí, tendrás que estar preparada para tomar muchas decisiones. Unas te gustarán más que otras.

Aprendizaje constante

Y precisamente por tener que tomar tantas decisiones, no pararás de aprender. Al liderar un negocio, desarrollas una amplia gama de habilidades, desde la gestión financiera hasta la comunicación efectiva y el liderazgo.

En mi caso, hay algunas que inevitablemente delego si quiero llegar a todo. Y te aconsejo que en cuanto puedas, tú también lo hagas si quieres tener salud mental.

Te realizas, personal y profesionalmente

El emprendimiento te permite trabajar en algo que te apasiona. A mí eso me hace sentir una mujer súper afortunada. Y por supuesto, aumenta mi satisfacción y realización profesional.

5 inconvenientes de emprender

Ahora, no todo es de color de rosa en el emprendimiento. Y probablemente, sobre todo aal principio, sean más los inconvenientes que ventajas encuentres a tu emprendimiento. Aquí te detallo algunos, que para mí, son los mayores inconvenientes a la hora de emprender:

Maldita soledad

Emprender puede ser un camino solitario, especialmente si trabajas sola en casa. La falta de un equipo de apoyo directo puede ser un desafío emocional. Pero también lo es el hecho de no estar acompañada en tu lugar de trabajo.

Te recomiendo estar abierta a crear reuniones. Ya sean presenciales u online.

En mi caso, que trabajo en casa, procuro incluir reuniones todas las semanas en mi agenda. Eso también hace que mi cabeza esté activa y no solo metida en el ordenador y en el trabajo.

¿Llegaré a fin de mes?

El pan nuestro de cada día.

Y te aseguro que no solo te pasa o te pasará a ti. Puede que veas muchos anuncios en Instagram con la receta mágica para ganar cinco y seis cifras al mes.

Tienes que saber que unos meses serán bueno y otros serán horribles. En mi caso, por ejemplo, los meses de verano son muy bajos de ingresos. Esto es algo que me ayuda a planificarme antes. Pero los primeros años, tuve que lidiar con ello sin organización previa. Y es duro.

Tenlo en cuenta, los ingresos pueden variar mes a mes, lo que hace difícil la planificación financiera personal y la estabilidad económica, especialmente al principio.

Muchas horas de dedicación

Las jornadas de trabajo suelen ser largas, especialmente durante la fase de establecimiento del negocio. Esto, claro, te puede llevar a un desequilibrio entre tu vida profesional y personal.

Mi consejo es que separes y te marques un horario que puedas cumplir. En mi caso, mi horario lo marca mi hija. Por las tardes estoy al 100% para ella. En el futuro, ambas lo agradeceremos, estoy segura.

Puede que no funcione

Ten presente que siempre existirá el riesgo de que tu negocio no tenga éxito. Las cargas financieras y emocionales pueden ser duras. Ten preparado un plan b.

Antes de empezar, pregúntate: ¿y si no funciona? ¿Qué debería hacer?

Responsabilidades múltiples

Como dueña de un negocio, tendrás que gestionar múltiples aspectos del mismo, desde el marketing hasta las finanzas y las operaciones, lo cual puede ser abrumador.

Lo ideal, claro está, es poder delegar todos esos elementos que te distraen de sacar adelante tu negocio. Pero, evidentemente, no siempre es posible por la inversión económica que supone.

Cómo superar los retos del emprendimiento

Si después de todo, tienes claro que esto de emprender está hecho para ti, o más bien, tú tienes madera de emprendedora, voy allá con algunas recomendaciones que te pueden ayudar en tu ruta emprendedora:

1. Plantéate un objetivo
Pregúntate lo siguiente: ¿dónde quiero estar de aquí a un año? Y sé realista.
Piensa en el tiempo que puedes dedicarle a tu negocio, ¿son dos, seis, ocho horas al día? Ya te adelanto que con dos horas bien poco avanzarás.

2. Define un plan
Crea tu propia estrategia. No tienes que complicarte, el objetivo ya lo tienes. Ahora, escribe mes a mes, qué meta deberías conseguir para alcanzar tu objetivo anual.

3. Utiliza Herramientas digitales
Existen miles de herramientas que te ayudarán a organizarte, pero no te vuelvas loca e intentes probarlas todas. Te acabarás abrumando. Prueba y elige con cual te quedarás.
En mi caso, mi herramienta favorita es Notion y con ella organizo desde mi vida personal hasta la laboral.

4. Trabaja, al menos al principio una sola red social
¿Dónde consideras que está la mayoría de tus clientes? Ya sea Instagram, LinkedIn, Facebook o TikTok, te recomiendo que te enfoques en una sola. Ya te adelanto que llevar una red social implica una jornada laboral de trabajo.

5. No dejes de formarte
Que tu negocio conviva en el mundo digital junto a muchos otros conlleva estar constantemente actualizada. Existen muchas formaciones y cursos gratuitos en Internet. YouTube es tu amigo.

6. No inviertas todos tus ahorros en marca o web
Esto es algo que siempre advierto a mis clientas. Primero, valida tu modelo de negocio y después, invierte en él para crecer. No necesitas invertir miles de euros para tener una marca o una web. Trabaja tu marca personal, haz que te conozcan por lo que sabes y tienes para ofrecer y después, llegará el momento de invertir.

7. Reune la mayor cantidad de suscriptores posibles
Con el tiempo querrás contactar con todas esas personas que se han interesado por ti y por tu negocio. Procura captar desde el primer día el mayor número de correos electrónicos. Puedes hacerlo a través de un Lead Magnet, que no es más que un regalo que haces a esas personas a cambio de sus correos electrónicos.

8. Puede que no salga como esperabas
Considera cada contratiempo como una oportunidad de aprendizaje. El camino emprendedor está lleno de desafíos, pero la perseverancia es clave.

9. Cuida de tu bienestar
Lidiarás muy a menudo con el estrés y el agotamiento. Asegúrate de cuidar tu salud física y mental, balanceando el trabajo con tiempo de calidad para ti y para los tuyos.

10. Contrata a una mentora
Si tuviera que sugerirte una primera inversión para tu negocio, sin duda te recomendaría contar con una mentora.
Opta por alguien que ya haya recorrido el camino que tú estás a punto de empezar y que pueda guiarte para esquivar errores comunes y avanzar más rápido pero también más segura. No solo notarás la evolución en tu desarrollo empresarial, sino también en la optimización de tu tiempo y recursos desde el principio.

Ya lo ves, emprender es un viaje lleno de altibajos, pero también lleno de muchas recompensas.

Para mí, la clave está en entender que cada desafío es una oportunidad para crecer y que, aunque el camino puede ser duro, las satisfacciones y el sentido de logro que obtienes son incomparables.

Me encantará leer tus sensaciones y sentimientos en comentarios.

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